LA ORTIGA

Estoy seguro de que, nada mas haber leído el nombre de la planta de la que nos ocupamos esta vez, todos habéis pensado en el picor que produce su roce. Incluso, puede que alguno ya se esté rascando ¿verdad?. Si bien es verdad que el escozor que produce su veneno, el ácido fórmico (el mismo de hormigas y avispas), nos hace mantenernos alejados de ella, no es menos cierto que sus propiedades beneficiosas deben despertar en nosotros cierto interés en su estudio, y es lo que vamos a hacer a continuación.
En primer lugar decir que la ortiga no solo es una excelente planta comestible, sino que además es una utilísima planta medicinal. Incluso en la antigua Roma se ensalzaban sus cualidades, presentándola como una rica verdura y un buen afrodisiaco. Según cuenta la historia, Petronio, el escritor latino del siglo I, se flagelaba con ellas, con el afán de recobrar la potencia viril (debió sufrir mucho por no conocer la Viagra); acabó cortándose las venas, según parece por haber caído en desgracia ante el emperador, aunque con la medicina que se aplicaba, vaya usted a saber. Su contemporáneo Dioscórides, médico griego y padre de la botánica médica, también le atribuía propiedades “energéticas”, bebiendo sus semillas con vino.
Hablando más en serio, la ortiga es un buen remedio en caso de anemia, tomándola licuada; tiene tanto hierro como las espinacas, pero en cambio contiene mucho menos sodio, por lo que es más recomendable en caso de padecer de riñón, corazón o reúma. Por su poder hipoglucemiante (baja el nivel de azúcar en sangre), es excelente para los diabéticos, a quienes se recomienda, además, tomar en cantidad el agua de cocción.
Sin duda, su cualidad más conocida, son los beneficios que aporta al cabello. Aunque solo algunas fuentes la citan como crecepelo o, al menos, como anticaída, en lo que si coinciden todas es en que es magnífica contra la caspa. Hirviendo la ortiga entera y colando la cocción, se procede a lavar el cabello con ella, reservando una cantidad, a la que se añade un poco de vinagre, para un segundo aclarado. Si se mantiene el tratamiento varios lavados, la caspa termina por desaparecer.
También parece tener capacidad para detener hemorragias. Empapando un algodón en jugo de ortiga hervida, se pueden detener con facilidad hemorragias nasales o de otras zonas.
En cuanto a su composición, decir que contiene un 18% de sustancias nitrogenadas, un 7% de grasas y un 38% de sustancias con principios estimulantes y nutritivos.
La manera habitual de preparar esta verdura es cociendo brotes jóvenes, sin tallos, durante unos minutos (para que el veneno se destruya, lo que ocurre a 100ºC), Luego se puede tomar aliñada con aceite y sal, resultando un buen estimulante del apetito. También se puede hacer con ella tortilla, o preparar otras recetas en las que se empleen normalmente verduras.