3 de febrero: San Blas
La tarde del 2 de febrero se lleva en andas a San Roque desde la parroquia de Luzaga, donde está desde el 15 de agosto, hasta la ermita de Albalate. Allí se deja en un altar, se coloca en las andas a San Blas, y se regresa con él a Luzaga.
Al llegar al Altillo de la Salve se reza un Padrenuestro, orientándose hacia los pueblos respectivos, a San Marcos por Villaverde del Ducado (aunque su patrón es San Blas), a la Virgen de Océn, patrona de La Hortezuela, y a Santa Bárbara, patrona de Cortes, y finalmente una Salve a nuestra patrona, la Virgen de la Quinta Angustia.
El día 3 se saca en procesión por las calles de la villa.

SAN BLAS EN EL ALTILLO DE LA SALVE
Domingo de Ramos: El Ramo
El sábado anterior los mozos se desplazan al monte con un tractor y un remolque para cortar una chaparra de forma bonita y traerla a la iglesia. Se coloca junto al altar mayor, donde antiguamente se sentaban los niños, atada al púlpito y calzada con unas piedras grandes. Hecho esto, las «mozas del Ramo» van a la iglesia a «vestir el Ramo», es decir, a colgar en él unas docenas de roscos y varios kilos de naranjas y limones.
El domingo por la mañana, durante la misa, se reparten los ramos, habitualmente ramas de olivo, a los fieles. Después, las «mozas del Ramo» van casa por casa vendiendo participaciones para el sorteo del Ramo. Es muy habitual que madres y abuelas compren esas participaciones a nombre de hijos y nietos, y que los mozos lo hagan a nombre de las «mozas del Ramo», por ejemplo «Mateo por su madre Aurora» o «mozas del Ramo por Ángel».
Por la tarde, los mozos cargan a hombros la chaparra adornada y la bajan a la Plaza , la colocan sobre el descansillo de una escalera de piedra y se procede al sorteo, de la forma siguiente. En un puchero se meten todas las papeletas con los nombres de las personas que han querido jugar y varias papeletas más donde pone la palabra «Ramo». Algunos niños van sacando papeletas y leyendo el nombre escrito en ellas hasta que sacan una en la que pone «Ramo», quedando agraciada la persona cuyo nombre se leyó justo en la papeleta anterior.
Los mozos entonces transportan nuevamente la chaparra hasta casa del agraciado, que ofrece a los que allí se congregan parte de los roscos que cargaba la encina, acompañados de alguna bebida. Tradicionalmente, llevará también en los días siguientes algunas porciones de los roscos a casas de familiares y amigos para que puedan todos participar de su suerte.

MOZOS DE LUZAGA CARGANDO CON EL RAMO
Jueves Santo
En este día es tradición que el párroco realice el Lavatorio de pies con doce niños, durante los oficios religiosos. Antiguamente, se levantaba el «monumento», un armazón grande de madera donde se colocaba una custodia con una Hostia consagrada que la gente del pueblo velaba por turnos, día y noche, hasta el Domingo de Resurrección.
Viernes Santo: Procesión del Silencio
Como el día anterior, también en éste se celebran oficios religiosos, y por la noche se realiza la Procesión del Silencio, en la que se transporta a hombros la imagen de la Virgen de la Quinta Angustia.
Domingo de Resurrección: Procesión del Encuentro
De madrugada los mozos elaboran con ropa vieja y paja un muñeco o monigote, el Judas, que se cuelga en la puerta del recinto de la iglesia. Aunque no sea muy decente, también es posible ir a robarlo a otro pueblo o que la gente de otros pueblos venga al nuestro a hacer lo mismo, por lo que no se puede colgar demasiado pronto.
Antes de la misa, se realiza la Procesión del Encuentro, en la que las mujeres portan la imagen de la Virgen de la Soledad vestida con un manto negro por la calle de la Iglesia y los hombres la del Niño Jesús, por los Esbaraderos, encontrándose ambos grupos en la Placetuela. La letra que cantan las mujeres dicta cuándo se le retira a la Virgen el manto negro de tristeza para dejarle a la vista el blanco, y cuándo los estandartes de cada comitiva se tocan entre ellos y tocan a la figura contraria, momento en que ambas cortejos se hacen uno y regresan, delante los hombre, detrás las mujeres, a la iglesia.
Al finalizar la misa se descuelga al Judas y se le prende fuego para que los críos del pueblo lo lleven, corriendo por las calles del pueblo, a tirarlo al río.
1 de mayo: Los Mayos
La fiesta de los Mayos es una tradición pagana, muy posiblemente arrastrada desde la cultura celta, que tan honda huella dejó en nuestro pueblo. Reúne varios simbolismos y propósitos y es, por todo ello, una costumbre a mantener, como todas, en los años venideros.
Los Mayos comienzan con una cena el 30 de abril, a la que cada asistente, solo hombres solteros, aporta una docena de huevos, protagonistas únicos del ágape. Hay quién es capaz de cenárselos, pero no es lo habitual. Una vez que se ha cenado se procede a realizar una serie de pruebas o novatadas, exentas por supuesto de malicia, a los «mayos entrantes», o sea, los mozos jóvenes, que pasarán así a integrarse con el resto de mozos.
Una vez hecho esto se procede a «sortear» a las mozas, metiendo sus nombres en un puchero y cogiendo cada mozo, por riguroso orden de antigüedad, una papeleta. Los «mayos entrantes» tendrán que elegir de un puchero especial en el que solo están los nombres de las solteras de mayor edad, o algún «premio especial».
A continuación se va a buscar un carro y, empujándolo, se lleva a la Hoz , a la entrada del pueblo. Allí se corta un chopo de unos 20 metros , se carga en el carro y se regresa al pueblo donde, con ayuda del vehículo y unas escaleras se introduce vertical en un pozo.
Al amanecer, los mozos van a las casas de las mozas que les cayeron en suerte a «rondarlas», a cantarles alguna copla o canción. Las mozas les dan de desayunar y, antiguamente, les preparaban un bollo en forma de circular, origen de la expresión «hacer la rosca».
Los mozos finalizan la fiesta comiendo cordero a la brasa en alguna zona del término aparente para ello.
Como dijimos al principio, esta celebración aglutina varios símbolos del pasado. El más evidente puede ser el «rito de iniciación» de los «mayos entrantes», una «ceremonia» que evidencia el paso de los jóvenes a la edad adulta y su inclusión en el grupo de personas con voz en la comunidad. Posiblemente, dicha ceremonia se lleve a cabo en esta fiesta por la siguiente alegoría que encontramos, que es el ensalzamiento de la primavera, la alegría por el renacer de la Naturaleza , y como decíamos, de un hombre nuevo. Este ensalzamiento se plasma en la colocación de un árbol en un lugar importante del pueblo, haciéndolo tótem o ídolo de la villa donde depositar las esperanzas para un año fértil y una buena cosecha en ese año.
Además, Los Mayos cumplen, o cumplían mejor dicho, una función social, puesto que un joven, a lo largo de varios años, tenía la oportunidad de aprovechar su suerte en el «sorteo de las mayas» para romper el hielo con las chicas de su pueblo. Hoy día esto está absolutamente desfasado, pero hace años el resultado del sorteo obligaba a las parejas resultantes a hacer juntos, al menos, el primer baile en las fiestas, lo que facilitaba el acercamiento que la timidez o el recato podían estorbar.
Para finalizar, os enseñamos el texto aproximado de la canción que se cantaba a las mozas cuando se las iba a rondar. Como hace años que no se canta puede que alguna estrofa no sea la correcta, o aparezcan dos similares que en origen serían solo una, pero en general es bastante exacta. Como curiosidad os diré que el texto tiene varias semejanzas con el Cantar de los Cantares de la Biblia.
CANCIÓN DE LOS MAYOS
Ha venido mayo
bienvenido sea
esperando estamos
a la primavera.
Ha venido mayo
por esas cañadas
bendiciendo trigos
granando cebadas.
Y a tu puerta llego
a cantarte el mayo
si me das licencia
para principiarlo.
Al ver que te callas
y no dices nada
es señal que tengo
la licencia dada.
Esa es tu cabeza
tan rechiquitita
en ella se forma
una margarita.
Esos tus cabellos
madejitas de oro
cuando te los peinas
se te rizan solos.
Tu frente, señora,
es campo de guerra
donde el rey Cupido
plantó su bandera.
Esas son tus cejas
están arqueadas
al arco del cielo
están comparadas.
Tus ojitos, niña,
son dos luces claras
que de noche alumbran
a mis esperanzas.
Esa tu nariz
es filo de espada
que a los corazones
sin sentir traspasa.
Tus mejillas, niña
dos flores rosadas
a la primavera
están comparadas.
Tus labios, ¡ay, niña!
Son de color grana
que yo besaría
si tú me dejaras.
Dos filas tu tienes
de pequeños dientes
que parecen perlas
traídas de Oriente.
Tu barbilla, niña,
me tiene hechizado
a una manzanita
yo la comparo.
Esas tus orejas
no gastan pendientes
porque las adornan
tu cara y tu frente.
Esa tu garganta
tan fina y tan bella
cuando bebes agua
se clarea en ella.
Tus hombros, señora,
forman escalera
para subir al cielo
y bajar por ella.
Tus brazos, ¡ay, niña!
que bien torneados,
al bailar la jota
embrujan a tantos.
Tus manitas blancas
hablan de caricias
que un día darás
a quien tú decidas.
Esos son tus dedos
son cinco azucenas
cogidos en Mayo
en la primavera
Como dos manzanas
son tus pechos, niña,
que a los serafines
tú les das envidia.
Esos son tus pechos
son dos fuentes claras
donde yo bebiera
si tú me dejaras.
Ese es tu ombligo,
tan rechiquitito,
al pitón de un higo
está comparadito
Esa tu cintura
tan fina y delgada
se cimbrea sola
como espiga en grana.
Ya hemos llegado
a partes vedadas
donde yo no puedo
dar las señas claras.
Tus muslos y piernas
columnas del Paraíso
que sostienen, niña,
todo el edificio.
Esos son tus muslos
son de oro macizo
donde se sostiene
todo el edificio.
Ligero y pequeño
así es tu pie, niña,
que al andar semeja
palomas zuritas.
Tu pie chiquitito
tu media calada
pequeña es la chica
pero bien plantada.
Ya nos despedimos
de esta niña guapa
que nos está oyendo
y no dice nada.
Si quieres saber
(nombre de la chica)
el mayo que te ha caído
(nombre del chico)
se llama por nombre
(apellido del chico)
por apellido.
15 de mayo: San Isidro
Es el patrón de los agricultores y por tanto su presencia es muy normal en la imaginería de nuestra parroquia. En este día, “La Hermandad de Agricultores y Ganaderos” encarga al párroco que diga una misa y convida a los vecinos, tras la procesión con el santo, a un copioso aperitivo.

PROCESIÓN DE SAN ISIDRO
La Ascensión: La Bajada de Albalate
Es la Virgen titular de la parroquia y, con motivo de su festividad, se celebra una preciosa romería el día anterior, en miércoles antiguamente y en sábado en la actualidad, en la que todos los vecinos de Luzaga bajan a comer a Albalate, en medio de un ambiente de hermanamiento. Antes de la misa que se oficia en la ermita, se realiza la «bendición de campos», en la que el párroco se desplaza a un lugar sembrado del término municipal a impartir una bendición, agradeciendo los frutos de la tierra y confiando en la benevolencia para la agricultura del presente año. Esta bendición se realizaba antiguamente el día de las Cruces de mayo, el día 3 de ese mes, lanzando a los cuatro vientos cuatro pequeñas cruces de cera.
Habitual de este día es «dar la manta» a unas cuantas personas después de comer, tradición de la que no se libran ni siquiera el cura o el alcalde.
VECINOS DE LUZAGA EN ALBALATE
Corpus Christi
Antiguamente, el pueblo se llenaba de pequeños altares que los vecinos componían en las calles, y las barbacanas se adornaban con elementos de ajuar como colchas. Este es uno de los tres jueves del año que se decía brillaban más que el sol, junto con Jueves Santo y el día de la Ascensión pero, al igual que este último, en la actualidad la Iglesia los celebra en domingo.
9 de julio: San Zenón
Es la festividad del patrón de la villa. Antiguamente, gozaba de tres o cuatro días de celebraciones, realizándose un «honazgo» el último día, al igual que se hacía en La Quinta Angustia. Sin embargo, el trabajo inminente de la siega antes y la falta de gente y de veraneantes, más aficionados a agosto y septiembre, después, abocaron a que los fastos cayeran en desuso y últimamente solo se celebraba la misa y la procesión.
Durante la misa se dan a adorar unas reliquias de San Zenón, contenidas en un relicario de plata donado en 1820 por el doctor Don Juan Manuel Ortega Oter, que fue capellán del pueblo y prebendado de la Catedral de Córdoba, según la leyenda grabada en la base de dicho relicario.
Afortunadamente, de unos años a esta parte se ha revitalizado la fiesta, aprovechando que el menor número de gente facilita la realización de actividades que en agosto o septiembre no tiene hueco.

PROCESIÓN DE SAN ZENÓN
15 de agosto: La Virgen de la Asunción
En este día se oficia una misa por la mañana, en honor de la Virgen. Sobre las cuatro de la tarde se lleva en andas a San Blas desde la parroquia de Luzaga, donde está desde el 2 de febrero, hasta la ermita de Albalate. Allí se deja en un altar, se coloca en las andas a San Roque, se adorna a éste con flores y frutos del campo y se regresa con él a Luzaga. Al llegar al Altillo de la Salve se reza un Padrenuestro, orientándose hacia los pueblos respectivos, a San Marcos por Villaverde del Ducado (aunque su patrón es San Blas), a la Virgen de Océn, patrona de La Hortezuela, y a Santa Bárbara, patrona de Cortes, y finalmente una Salve a nuestra patrona, la Virgen de la Quinta Angustia.
Retomando el camino, la comitiva escucha repicar las campanas de la iglesia cuando se encuentra aproximadamente a medio kilómetro del pueblo, señal para todos los vecinos que quedaron en la villa de que pueden acercarse al Puente Grande a recibir al santo.
Una vez depositado en la iglesia, todo el mundo acude a la Plaza para recibir la «Caridad de San Roque», en la que el Ayuntamiento obsequia a vecinos y visitantes con pan y vino bendecidos por el párroco, con los que se prepara la tradicional «sopeta», consistente en unas sopas de vino azucarado, que se acompañan de otras viandas y se comen en calles y plazas con familiares y vecinos.
La juventud, con el calor del día y el del vino, suele rematar la tarde echándose al río o a las fuentes, y a menudo suelen mojar con barreños a todo aquel que se pone a tiro.

REPARTO DE LA "CARIDAD DE SAN ROQUE"
DE IZDA. A DCHA.:
Matías Salmerón, Gregorio
Díaz, Párroco, Saturnino Hernando, Jesús Gonzalo y Ramón Gonzalo
16 de agosto: San Roque
Amén de la «sopeta» de la tarde anterior, San Roque se festeja con una misa en este día, seguida de procesión y subasta de andas y regalos de los vecinos.
Esta es la fiesta que, en la actualidad, tiene más días de celebraciones. Suelen llevarse a cabo campeonatos de fútbol, frontenis y mus, hay actuaciones musicales algunas tardes y noches, juegos y parques infantiles para niños, a los que se apuntan a menudo los mayores, y proyecciones cinematográficas.
De la organización se encarga la Comisión de Fiestas que, a lo largo del año, se encarga de organizar la venta de participaciones de lotería nacional, de hacer rifas y bingos, y de recoger los donativos de la gente que ayudan a sufragar todos los gastos.

SUBASTA DE LAS ANDAS DE SAN ROQUE
22 de septiembre o domingo anterior: Virgen de la Quinta Angustia
Es la festividad de la patrona de la villa. Antiguamente, gozaba de cuatro días de celebraciones, realizándose el «honazgo» el último día, al igual que se hacía en San Zenón.
En la actualidad, la fiesta suele tener un día menos, aunque empieza un día antes. El sábado por la noche hay una actuación musical, sufragada por el Ayuntamiento, y el domingo se oficia la misa, tras la cual se lleva en procesión por la villa la imagen de la Quinta Angustia , procediéndose después a la subasta de andas o palos y de los obsequios que los vecinos donan a tal fin. Los cuatro máximos pujadores de los palos sacarán de la iglesia la imagen el año siguiente. El lunes se comen migas y al anochecer se lleva a cabo el «honazgo», que ya hemos dicho que antiguamente se hacía el miércoles, donde los jóvenes del pueblo recorren todas las casas cantando, para que los vecinos les den algún alimento o dinero con los que poder organizar la cena. Esta es una de las tradiciones más entrañables y esperadas, tanto por los que dan, que se alegran de que vayan rondarles, como por los que reciben, que disfrutan cantando y bebiendo por el camino.
Finalmente, los afortunados que gozan de vacaciones en estas fechas, suelen organizar una cena a base de pollo el miércoles, imitando la que, años ha, hacían los solteros el lunes.
PROCESIÓN DE LA QUINTA ANGUSTIA
1 de noviembre: Todos los Santos
En esta conmemoración son muchos los que se acercan a Luzaga, puesto que gran cantidad de gente prefiere enterrar a sus difuntos en el camposanto local, mucho más personal y acogedor, dentro de lo que cabe, que los enormes y fríos cementerios de las grandes urbes.
Es habitual que las mujeres coloquen lamparillas de aceite en las casas, encendidas a lo largo de la madrugada, en recuerdo de sus muertos. Al día siguiente se celebra una misa por los difuntos de la parroquia, como se hace después de cada fiesta grande de la villa.
Hace 50 ó 60 años las niñas y mozas jóvenes se reunían en casa de alguna y hacían gachas con harina, de almortas por aquel entonces, y el agua de cocer remolacha dulce, lo que daba un saber riquísimo a este plato.
Nochebuena Luminaria
La noche del 24 de diciembre se quema, a la puerta del recinto de la iglesia, un gran montón de leña que forma la «luminaria». Hoy día se prepara en un rato con algún remolque, pero antiguamente eran los niños de la escuela los que a lo largo de varias semanas iban acumulando la leña, traída del pinar o de las casas, ayudados por algunos vecinos encargados por el Ayuntamiento.
La gente que acude a la Misa del Gallo agradece el calor que emana y suelen estar un rato a su lado, charlando con los vecinos y tomando una copa de sidra o cava.