Recopilación de publicaciones de la revista local “El Ardal”.

La idea de llevar a cabo un proyecto como éste surge de la confluencia de varios factores.
Por un lado, existe un amplio conocimiento sobre las costumbres, la forma de vida y las tradiciones de nuestro pueblo en la memoria de nuestros mayores.
Cada persona es como es, en gran medida en función del lugar donde crece, de las experiencias que vive y del entorno que le rodea.
Ese contexto es a su vez de una determinada manera debido a la herencia cultural que arrastra.
Cada generación incorpora y hace suya esa legítima, y a la vez la transforma, de modo que olvidarnos de ella es olvidar una parte de lo que somos.
Lamentablemente, esa memoria no es eterna. Queda entonces en nuestra mano la decisión de rescatarla y hacerla explícita a través de un instrumento como éste.
Toda vida tiene algo que merece ser contado y la memoria de nuestras abuelas, padres y tíos está llena de historias capaces de sorprendernos, emocionarnos, admirarnos o hacernos reflexionar.
Únicamente es necesario proporcionar el cauce, dedicarle el tiempo y procurarle el valor que merecen.